Hace unos meses la vida de Vega dio un giro de 180 grados cuando Ander llegó al mundo. A partir de entonces, su día a día transcurre entre pañales cagados, biberones y muchas ojeras. Intenta compaginar su papel como madre con su vida profesional como fotógrafa autónoma. Pero si ya de por sí ser autónoma es complicado y ser madre todavía más, imaginaos los malabarismos que tiene que hacer para llegar a todo. Lo cierto es que es imposible llegar a todo. Aun así, intenta sacar tiempo para compartir la gran experiencia que supone la maternidad en su perfil de Instagram.

